"C" Blog, un lugar para encontrarnos

Visitamos Cabo Verde antes de poner rumbo a Sudamérica

by Ivan 27. febrero 2015 15:01

14 de enero, Cabo Verde

Una colorida isla salvaje y exótica. El viaje de Cristina y Stelio continúa en el espléndido archipiélago de Cabo Verde en el que podrán pasear por sus mercados callejeros, disfrutar de las calles de Mindelo y deleitarse con unas impresionantes vistas del Océano Atlántico.

A las 8 de la mañana hicimos la entrada en el Porto Grande de Mindelo, la ciudad más importante de la isla de Sao Vicente en la República de Cabo Verde. Se trata de una isla volcánica, con paisajes vacíos y apenas vegetación en la que nos encontramos con muchísima niebla y un fuerte viento, algo que no nos molestaba especialmente, ya que estamos muy acostumbrados a los vendavales del Adriático. Una vez tuvimos todo preparado, empezamos a explorar la isla en compañía de nuestros amigos Giorgia, Franco, Rina, Angelo, Tina y Luciano.

Stelio inmediatamente se encargó de organizar todo durante el día. Era el líder del grupo y considerando su tendencia natural a dirigir, no me extrañaría encontrármelo algún día en el puente recibiendo y dando órdenes junto al Capitán Serra.

Nuestra primera parada fue Monte Verde, uno de los puntos más altos de la isla. Llegamos después de un trayecto de una media hora, por un camino pedregoso y algo sucio, en el que el viento hizo acto de presencia. No fue una travesía especialmente agradable, pero la verdad que sólo por las vistas que pudimos disfrutar, mereció la pena. Desafortunadamente la niebla nos dejó disfrutar durante muy poco rato de estas impresionantes vistas, así que decidimos volver al transporte y volver a la ciudad por el mismo camino.

Nuestra segunda parada fue en Baia das Gastas, un lugar muy famoso por su festival de música internacional. De vuelta a la ciudad paramos en Avenida Cabral, un lugar en el que la Torre de Belém permite disfrutar del bullicioso mercado de pescado, uno de los más grandes de todo el archipiélago.

Paseamos por las pequeñas calles cercanas a Estrela Square, donde nos encontramos con un mercado municipal en el que pudimos encontrar los recuerdos más habituales. Comimos en el restaurante O Cocktail que nos recomendó nuestro taxista y en el que pudimos degustar unas impresionantes gambas a la parrilla, regadas con un buen vino blanco local. Al terminar dimos una caminata por el paseo marítimo Avenida Cabral, en el que pudimos disfrutar de la influencia portuguesa en los edificios, que daban a la zona un aire típicamente colonial. Finalmente volvimos al barco, satisfechos con el día que habíamos podido disfrutar.

El Costa Deliziosa ponía esa misma noche rumbo a Recife en Brasil. Cuatro días de navegación en los que seguiremos disfrutando de las innumerables actividades que nos tenían preparadas la tripulación. La primera decisión fue ir esa misma noche a la discoteca ¡Todo el mundo a la pista de baile!

15 de enero navegando

¡Navegamos hacia Brasil! La vida a bordo ofrece un sinfín de actividades

Hoy es el primer día de cuatro en el mar. A muchos les parecerá algo aburrido pero la realidad es que hay muchísimas cosas que hacer. Hemos empezado con una actividad relajada y tranquila como es escuchar una charla del Profesor Scopelliti sobre los misterios de las primeros americanos ¡Un poco de cultura siempre es positivo! Por la tarde jugamos un torneo de buraco (un juego de cartas típico de Brasil) que fue divertidísimo J

Y después del buraco fuimos al karaoke. Fui la primera en cantar y no fui nada consciente de cómo lo hice. Me deje llevar y debí hacerlo estupendamente porque nada más terminar se puso en contacto conmigo el experto musical del barco que elogió mi actuación y me ofreció la posibilidad de participar en el “C Talent Show”, una especie de “Tú si que vales”, en el que sólo participaban los pasajeros. No podía creerme lo que me estaban diciendo. Toda mi vida la gente me había dicho que cantaba fatal y que no tenía ningún tipo de oído musical, así que me hizo muchísima ilusión ¡Decidí aceptar su oferta y embarcarme en esta nueva y diferente aventura!


Continuamos la Vuelta al Mundo

by Ivan 20. febrero 2015 12:56

10 de Enero, Casablanca

Después de dos días navegando, por fin nuestros amigos llegan a Casablanca, una ciudad soleada con una gran mezquita junto al mar.

Llegamos a la costa marroquí y bajamos del barco sobre las 8 de la mañana. Hoy vamos a disfrutar de nuestra primera excursión con Costa, dando una vuelta por Casablanca.

Nuestra visita comienza con una increíble atmósfera en el grupo, ya que todos nos conocemos con anterioridad, por lo que los chistes y las bromas están presentes en todas las conversaciones.

La primera parada fue en el viejo distrito de Habous y en la Medina, un lugar rodeado de tiendas de artesanía y de un pintoresco mercado de aceitunas. Tras un paseo por la zona, pusimos rumbo a increíbles monumentos como el Palacio Real, la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes y la impresionante Plaza de Mohamed V. En este punto tuvo lugar la mejor parte de la excursión, con la visita a la Mezquita de Hassan II, una espléndida construcción a orillas del Atlántico que destaca por su concepto de lugar de culto abierto a las tres religiones monoteístas: el Islam, el Judaísmo y el Cristianismo.

Después fuimos hasta Corniche, una ciudad situada frente al mar con cafés, playas y piscinas, donde pudimos hacer una breve parada para tomar un aperitivo y hacer varias fotos de las impresionantes vistas. Nuestra última parada fue en el barrio judío y en un increíble herbolario. Después volvimos al puerto por el barrio residencial de Anfa y el centro de la ciudad.

El barco no salía hasta las 11 de la noche, por lo que había tiempo libre para hacer lo que cada uno quisiese. Mucha gente decidió seguir visitando la ciudad, pero nosotros preferimos quedarnos a bordo. Habíamos podido disfrutar de una gran parte de Casablanca gracias a la increíble excursión de Costa y a las explicaciones del guía. Su claridad y cercanía nos ayudó a conocer todos los entresijos de la ciudad. Nuestra primera excursión había sido un éxito y sobre todo no hicimos ninguna compra. ¡Stelio y nuestra cartera lo han agradecido!

11 de Enero navegación

Nuestros amigos tienen tres días hasta su próxima parada para disfrutar del barco y las múltiples actividades disponibles a lo largo del día.

El viaje hasta nuestro próximo destino dura tres días. Hemos puesto rumbo al archipiélago de Cabo Verde, específicamente a la isla de Säo Vicente, a 1398 millas náuticas de nuestra situación actual. Tres días navegando y pudiendo disfrutar de todas las actividades que el equipo de animación nos ha preparado ¡Sabemos que vamos a tener muchísimas cosas que hacer y que no tendremos tiempo para todo!

El programa del día, que se nos entrega cada tarde en nuestra cabina, está tan lleno de actividades que es muy difícil elegir porque si por nosotros fuera, haríamos todo. 

Lo primero que hice fue conocer al equipo de animación y a los monitores deportivos: Nicoletta de Roma y Ana Luisa de Brasil ¡Van a ser mis compañeras de viaje favoritas! Decidí meterme en aerobic, zumba, jogging y varias clases de baile. Como era imposible hacer todas, decidí centrarme en el Tango Argentino, la bachata y el forró (un baile de estilo brasileño).

Mientras tanto, Stelio se ocupaba de organizar la conexión a internet, hacer alguna llamada, leer un poco en la hamaca y reservar algunas de las excursiones de la primera etapa del crucero.

Y por supuesto no podemos olvidar las charlas con los viejos amigos y también los que acabábamos de hacer. Por suerte el idioma no fue ningún problema para comunicarnos con la gente de toda Europa, excepto con el portugués que lo tengo un poco oxidado. Aun así quiero estar preparada cuando lleguemos a Brasil, por lo que estoy tratando de aprender algo por mi misma, con la ayuda de los miembros brasileños de la tripulación… obrigada!

Cuando terminó este “cansado” día después de tantos giros y piruetas en la pista de baile fuimos a nuestro lugar favorito, el Gran Bar Mirabilis para tomar algo y comentar tranquilamente los primeros días de viaje. La experiencia estaba siendo increíble y no podíamos esperar a llegar a Cabo Verde para conocer en primera persona y luego contaros nuestra última experiencia en tierras africanas, antes de poner rumbo a Sudamérica.

Comienza la Vuelta al Mundo

by Ivan 13. febrero 2015 11:23

7 de Enero, Savona

Stelio y Cristina comenzaron el pasado 6 de enero un viaje increíble: la Vuelta al Mundo a bordo del Costa Deliziosa. No era su primera vez, después de la vuelta al mundo que hicieron en 2013, no podían dejar pasar la oportunidad de hacer otra y decidieron navegar este año de nuevo, para no perderse ninguna de las maravillas que esconde nuestro planeta.

Durante las próximas semanas, experimentaremos los mejores momentos de este viaje con ellos. Estas son las primeras sensaciones a la hora de partir.

¡La larga espera ha terminado! Hoy comenzamos  nuestra segunda vuelta al mundo!

Conocemos el barco a la perfección y para nosotros ha sido como volver a casa después de estar dos años fuera.

Tras deambular una hora por los salones, lo que más nos llamó la atención era el increíble número de pasajeros que habíamos conocido en nuestro primer viaje y que como nosotros, habían decidido repetir la experiencia. Todos nos abrazábamos y nos presentábamos a los que no conocíamos como si fuese el primer día de colegio.

Sentimos como si no nos hubiéramos ido del barco desde aquel 16 de Abril de 2013, volviendo a un lugar del que realmente nunca nos habíamos ido.

Por fin, a las 5 de la tarde, el barco comenzó a navegar, empezando su largo viaje. Estábamos felices y todos los pasajeros nos abrazábamos los unos con los otros en los balcones de la que será nuestra casa durante los próximos 115 días.

Fuimos al Restaurante Albatros para cenar en nuestra mesa 100, donde coincidimos con viejos conocidos como Giorgia y Franco de Venecia, el “Capitán” Angelo y Rina de Reggio Calabria y dos guapísimas sicilianas, Angela y Emanuele. Toda Italia estaba allí, desde el Norte hasta el Sur incluyendo las islas. Compartir esta mesa con este encantador grupo va a ser un auténtico placer y nos va a proporcionar momentos divertidísimos.

Por fin, tras este maravilloso comienzo, volvimos cansados pero muy felices a nuestra habitación. Queríamos disfrutar de un buen descanso durante nuestra primera noche en el barco, mecidos por el suave movimiento de las olas.

7 de Enero, Marsella

Cristina y Stelio planificaron su primer día para relajarse y disfrutar de buena comida. Esto es lo que hicieron durante la parada en Marsella

Hoy hemos decidido no hacer ninguna excursión porque queríamos ir a nuestro ritmo.

Conocíamos la ciudad así que nuestro objetivo (más bien el de Stelio) era encontrar un buen restaurante donde comer ostras. Cogimos el autobús que nos llevó al Puerto Viejo para disfrutar de un fantástico paseo por las calles de la vieja ciudad junto al puerto. Durante estos 20 minutos, pudimos darnos cuenta como había cambiado el puerto en estos últimos años tras una reforma que había empezado hace ya unos años y que ya estaba casi terminada.

Después de pasear tranquilamente por el centro, vimos varios cafés y restaurantes en el paseo marítimo y por fin Stelio encontró lo que buscaba. El Restaurante Miramar le ofrecía para comer lo que llevaba buscando todo el día: unas sabrosas y deliciosas ostras. Y la verdad es que no pudimos elegir mejor porque todo era perfecto, el servicio inmejorable y la comida sabrosísima. Y todo ello con el agradable calor del sol que nos proporcionaba una buena temperatura mientras comíamos al fresco.

8 de Enero, Barcelona

La parada en Barcelona iba a enseñarles a Cristina y Stelio lugares y monumentos hermosos. Visita a Montjuic y un obligatorio paseo por Las Ramblas, iban a mostrar la belleza y modernidad de la Ciudad Condal.

Hoy estamos en Barcelona y hemos decidido dar una vuelta por la ciudad así que cogimos un taxi hasta el mirador de Montjuic para disfrutar de unas majestuosas vistas de la ciudad. Tras recrearnos con el cielo azul y un paisaje inolvidable, volvimos al centro hasta a la Plaza de Cataluña, donde comenzamos a andar por las Ramblas.

Como no podía ser menos, paramos en el Mercado de la Boquería, un lugar en el que no podíamos dejar de mirar todas las cosas buenas que había para comer y donde pudimos volver a degustar un fantástico y ya habitual plato de ostras.

Después decidimos volver tranquilamente al puerto, donde aprovechamos para utilizar las ventajas de una rapidísima y moderna red WIFI en la terminal para conectar con nuestra gente.

Por la tarde partimos rumbo a Casablanca, donde llegaremos después de navegar durante un día a la velocidad de 710 millas náuticas. ¡Adeu Barcelona! Nuestro crucero sale ya J


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