“Quiero expresar mis más profundas condolencias por esta terrible tragedia que nos ha asolado -ha asegurado Gianni Onorato, presidente de Costa Crociere –. No he venido hasta ahora, como comprenderán, he estado en la isla de Giglio, cerca de las operaciones de rescate.
En primer lugar, me gustaría dar las gracias a todas las autoridades, policía y voluntarios que han hecho todos los esfuerzos posibles para ayudar a los pasajeros que se han visto involucrados en este terrible suceso. No podemos, en este momento, responder a todas las preguntas, porque las autoridades competentes están intentando entender las razones de este incidente, para lo cual cuentan con toda nuestra cooperación.
Sobre la base de las primeras evidencias, todavía preliminares, el Costa Concordia, bajo el mando del capitán Francesco Schettino, estaba navegando normalmente desde Civitavecchia (Roma) a Savona, cuando de repente el buque rozó una roca.
El Capitán estaba en el puente de mando en ese momento, entendió la severidad de la situación e inmediatamente inició una maniobra destinada a garantizar la seguridad de pasajeros y tripulación y comenzaron los procedimientos de seguridad para prepararse para una eventual evacuación del barco. Desafortunadamente, esta operación fue complicada debido a una repentina inclinación de la nave, que hizo difícil el desembarque.
Gracias al compromiso de todas las fuerzas coordinadas por la Guardia Costera, desde ese momento en adelante, las operaciones de rescate se vieron reforzadas.
La compañía ha movilizado todos sus recursos en tierra para asistir a nuestros pasajeros y miembros de la tripulación y para evitar un posible impacto medioambiental”.